de vuelta de las mini vacaciones

Esta semana retomamos el segundo semestre, con un poco más de energía después de las breves vacaciones. Aunque el semestre anterior no fue del todo como esperaba en cuanto a resultados, siento que fue una experiencia de mucho aprendizaje que me dejó varias herramientas para enfrentar lo que viene.

En estos primeros días, estuve trabajando junto a la profesora María Nela y con mi grupo, formado por la Are y Martín. Nos presentaron el nuevo encargo y, sinceramente, me genera una mezcla de emociones: por un lado, entusiasmo, pero también me da un poco de miedo jajaj. Antes trabajábamos en una escala más bien barrial, y ahora debemos enfrentarnos a la escala metropolitana, lo que implica un salto importante. Sin embargo, más que un obstáculo, lo percibo como un desafío entretenido que seguramente nos permitirá crecer en nuestra manera de proyectar y analizar.

Los profesores nos plantearon que este semestre trabajaremos en torno a un área con una problemática definida: la ribera del río Biobío, en Concepción. A pesar de haber vivido muchos años aquí en Conce, nunca había reflexionado en profundidad sobre este borde. Siempre me llamó la atención que no existiera un uso más activo del río, siendo un elemento tan imponente y con tanto potencial. Por ejemplo, al recorrer la zona desde la carretera, recuerdo ver los edificios de colores que parecían no dialogar del todo con el paisaje. Eran observaciones aisladas, pero no había llegado a cuestionarme con mayor profundidad la relación del río con su entorno urbano y social.

Esta semana investigamos los barrios presentes en este borde, específicamente Aurora de Chile y Pedro de Valdivia Bajo. A mi grupo le correspondió analizar Pedro de Valdivia Bajo, lo que nos permitió adentrarnos en su historia, su proceso de consolidación y los hechos que marcaron hitos relevantes en su desarrollo. Me sorprendió especialmente descubrir la realidad que se esconde tras la vía del tren. Mientras que en la calle principal uno percibe equipamientos como el Sanatorio Alemán, el supermercado Jumbo o viviendas de mejor calidad, detrás se manifiesta una realidad muy distinta, que refleja procesos de segregación y fragmentación urbana que desconocía en detalle.

En lo personal, fue muy enriquecedor comprender cómo y por qué llegaron allí muchas de estas familias, y cómo las dinámicas del barrio han sido moldeadas por su contexto y por la falta de integración plena con el resto de la ciudad.

Así cerramos esta primera semana. La próxima tendremos una salida a terreno, lo que me motiva aún más, ya que será la oportunidad de observar directamente aquello que hasta ahora hemos estudiado en documentos y relatos. Además, será el momento de definir en qué sección trabajaremos de forma estable durante el semestre.

Comentarios

Entradas populares